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ALIANZAS

Redes con las que colabora la fundación.

La fundación Prodama ha sido miembro activo de la Plataforma Nacional de Suelos para una Agricultura Sostenible durante la última década. Actualmente, el director ejecutivo de Prodama, Walter Carvallo, ocupa el cargo de presidente del Directorio y de coordinador Nacional de la plataforma.

 

La plataforma Nacional de Suelos para una Agricultura Sostenible está compuesta por seis regionales: Cochabamba, Plataforma Sur, Tarija, Valles Meso térmicos, Altiplano y Valles Interandinos, así como la Plataforma Amazónica. En conjunto, albergan a 54 instituciones que operan en los 9 departamentos de Bolivia.

 

La PNS comenzó sus actividades a partir de 1996 con la participación de instituciones respaldadas por la agencia alemana Misereor. Surgió debido a la necesidad de establecer un espacio de intercambio de conocimientos y difusión de experiencias, que en muchas ocasiones se encontraban aisladas en el ámbito institucional, especialmente en lo relacionado con el manejo de los recursos naturales”.

Lo característico de la Plataforma es su apertura a la participación activa de diversos actores, como productores/as, técnicos/as, profesionales independientes, asociaciones productivas y colectivos urbanos. Estos actores contribuyen al intercambio práctico-teórico, enfocado en la adopción y promoción de la agricultura sostenible con enfoque agroecológico, así como en reflexiones sobre temas como el cambio climático, género y alimentación saludable.

 

 La Plataforma cuenta con diversos actores de coordinación y relacionamiento que participan en encuentros, intercambios, foros, ferias y otras acciones públicas. Por ejemplo, se vincula con redes de instituciones como el MAB (Movimiento Agroecológico Boliviano), ACADEMIA, SBCS (Sociedad Boliviana de Ciencia del Suelo), Grupos de consumidores, medios de comunicación, etc.

 

Asimismo, establece relaciones con entidades públicas, como el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras (MDRyT) y el Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA), así como con Gobernaciones y municipios. Además, mantiene vínculos cercanos con organizaciones campesinas y asociaciones de productores.

 

Estas interacciones y alianzas son fundamentales para el éxito de la Plataforma, ya que promueven la colaboración y el intercambio de conocimientos entre diferentes sectores, en beneficio de la agricultura sostenible y el desarrollo rural en Bolivia.

 

La Plataforma Nacional de Suelos para una Agricultura Sostenible ha experimentado un progreso significativo a lo largo de diferentes etapas. Durante la primera fase (1996-2000), se enfocó en crear espacios de reflexión e intercambio con instituciones dedicadas a la protección de suelos. Se organizó el primer Encuentro de Conservación de Suelos y Control de Cárcavas para abordar la problemática de la falta de políticas nacionales específicas relacionadas con los suelos. El enfoque primordial fue la protección y manejo de suelos, fundamentales en la agricultura y el manejo de recursos naturales.

 

La década siguiente (2000-2010) trajo importantes avances para la Agricultura Sostenible en Bolivia. Se dedicaron esfuerzos al fortalecimiento de la Plataforma Nacional y se crearon seis plataformas regionales para abordar desafíos específicos en distintas zonas geográficas. Además, se promovieron encuentros nacionales y regionales que fomentaron el intercambio de conocimientos y estrategias para avanzar en la sostenibilidad agrícola. Se implementaron campañas de difusión masiva para dar a conocer prácticas agrícolas sostenibles y su impacto positivo en aspectos económicos, sociales y ambientales. La Plataforma también buscó incidir en políticas públicas relacionadas con la agricultura y el desarrollo rural.

 

Entre 2011 y 2020, la promoción y consolidación de la Agricultura Sostenible se intensificó a través de diversas acciones dirigidas a la sociedad, el gobierno y otros actores clave. Se puso énfasis en la difusión de experiencias exitosas mediante la incidencia social y política, con campañas de sensibilización en medios y eventos para exhibir las prácticas sostenibles. Se fortaleció el enfoque en la economía social y solidaria, promoviendo modelos de producción y comercialización que fomentaran la equidad y la cooperación. Asimismo, se fomentan espacios de relación entre productores y consumidores, promoviendo ferias locales y el intercambio de conocimientos. La Plataforma también estableció alianzas estratégicas con actores públicos y privados y enfocó sus esfuerzos en abordar la perspectiva de género en la Agricultura Sostenible.

 

En resumen, la evolución de la Agricultura Sostenible en Bolivia ha sido un camino de constante crecimiento y colaboración entre actores diversos. A través de la Plataforma Nacional de Suelos para una Agricultura Sostenible, se ha promovido el enfoque agroecológico, el cuidado del medio ambiente y la soberanía alimentaria, sentando las bases para un desarrollo sostenible en el país.

 

Después de haber abordado estas tres etapas importantes, hoy la Plataforma está enfocada en la investigación para contar con información científica que respalde el trabajo de las instituciones que la conforman. Además, se enfoca en la cualificación de los técnicos/as de dichas instituciones, quienes desempeñan un papel fundamental en el acompañamiento de los procesos productivos de los agricultores.

 

Finalmente, basándose en la amplia experiencia de la PNS, se está trabajando en la construcción de modelos de producción en agricultura sostenible con un enfoque de género, adaptados a los contextos específicos de cada zona de trabajo. El objetivo es poner en la agenda pública esta propuesta respaldada con evidencias sobre estos modelos”. Claro está que los temas que se abordaron en etapas anteriores continuarán siendo importantes para encaminarnos hacia un desarrollo sostenible en el país.

Fundación PRODAMA, es miembro activo del Movimiento Agroecológico Boliviano (MAB).

 

El Movimiento Agroecológico Boliviano (MAB) es una alianza por la vida, conformada por organizaciones de la sociedad civil, colectivos ciudadanos, y otras formas de representación que comparten una visión holística de vida en sociedad y de los productores, productoras y consumidores en los sistemas alimentarios, con criterios de corresponsabilidad en todos los ámbitos de la vida.

 

El MAB fue organizado entre 2019 y 2020 con el objetivo de contribuir en la orientación de los sistemas alimentarios hacia la sostenibilidad del planeta y la salud de los seres vivos.

 

Desde su creación, el MAB ha ejecutado acciones que muestran las grandes pautas para el desarrollo del Movimiento en los siguientes años. Cabe destacar el liderazgo en la organización de la Cumbre Nacional Independiente de Sistemas Alimentarios “Diálogo sobre sistemas alimentarios desde la perspectiva de las organizaciones campesinas indígenas y de la sociedad civil”, realizada en distintos eventos, en los nueve departamentos de Bolivia, entre marzo y septiembre del 2021.

 

El MAB, “articula a asociaciones y organizaciones de pequeños y medianos productores/ras, instituciones no gubernamentales, organizaciones eclesiales, colectivos ciudadanos, gastrónomos/as, y consumidores/as responsables que defienden y practican la Agroecología como enfoque orientador para la construcción de propuestas de desarrollo de una política agroalimentaria basada en el cuidado de los soportes de la vida (familia, suelo, agua, planta y semillas) y fundamentada en la consecución de la soberanía alimentaria, equidad de género e inclusión generacional”.

La Fundación Prodama es miembro activo también del Grupo de Trabajo Cambio Climático y Justicia que se conforma como red interinstitucional desde junio de 2009. Actualmente, cuenta con seis grupos de trabajo en Bolivia. Freddy Sempertegui, miembro de la Fundación Prodama, es a su vez coordinador regional de GTCCJ en el departamento de Chuquisaca. 

 

GTCCJ es una red de denuncia y resistencia, que promueve propuestas para generar incidencia social y política, basadas en el planteamiento de alternativas al desarrollo extractivista, a partir de recuperar y visibilizar experiencias desde los territorios en la gestión y manejo de los recursos naturales que apuestan por procesos de transición frente a la crisis climática.

El GTCCJ se conforma como Red interinstitucional desde junio de 2009.  Está integrada por seis grupos de trabajo regionales en Bolivia, estos son: La Regional Chuquisaca; la Regional Santa Cruz; la Regional Cochabamba; la Regional Oruro; la Regional La Paz; y la Regional Tarija. La Fundación Prodama es miembro activo del grupo de trabajo cambio climático y justicia, y Freddy Sempertegui, es, hoy, el Coordinador Regional de Chuquisaca.

 

En sus primeros años aborda el cambio climático desde la adaptación y mitigación; sin embargo, a través de diferentes experiencias locales y un proceso constante de reflexión y análisis, la red se convenció que las poblaciones vulnerables se adaptan a los cambios de clima permanentemente, considerando necesario profundizar el debate sobre las causas estructurales y sistémicas que provocan el cambio climático. Desde esta perspectiva el trabajo está orientado en generar acciones alternativas a los modelos de desarrollo extractivistas, buscando además que sean equitativas y justas para los pueblos.

 

Esta reflexión fue posible gracias a que GTCCJ es a su vez un grupo de diálogo con una visión ampliada de Justicia, considerando la dimensión climática, económica, social, política y cultural. Esta afinidad se ha logrado gracias a un proceso reflexivo permanente y conjunto, asimilando las conexiones a sus ejes de trabajo.

 

Actualmente, los ejes temáticos del grupo son: la resistencia al cambio climático para la seguridad alimentaria, la producción y el consumo de alimentos y las energías.

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